Estos son los pasos para hacer un balance positivo del año


“Todos los años que empiezan sugieren cambios en la vida de cada uno de nosotros, ser capaces de ver esos cambios con amor es el propósito”, asegura Loti Arias Bernal, psicóloga especialista en pedagogía.
La profesional dice también que al final las personas pensamos en calificar nuestro año y, por alguna razón tendemos a enfocarnos en lo malo, lo cual crea situaciones depresivas que consumen nuestra energía emocional en diciembre.
“Plantearse los sueños y trazar un plan para hacerlos realidad debe ser siempre lo que se haga al principio o final de cada año”, plantea Tatiana Gómez, profesional en psicología ocupacional de una reconocida EPS.
“Parte de ver las cosas muy buenas del año que se termina es pensar en que la felicidad reside no solo en los grandes acontecimientos, sino en esas pequeñas cosas que se comparten con los que más amas aquí y ahora”, agrega Arias Bernal.
A continuación recogemos los consejos que nos dan estas dos profesionales para hacer un balance de lo que se hizo en el año.
Medita en un ambiente silencioso por espacio de media hora con respiraciones profundas y en una postura de espalda recta y abdomen distendido concentrando tu atención mental en todos los buenos momentos del año.
Haz una lista (o cuadro) en el que enumeres todos esos momentos, describiendo brevemente la situación o cosa que te hizo muy feliz. Repetimos, no olvides las pequeñas porque detrás de ellas se esconden cosas grandes, ya verás.
Al frente de cada acontecimiento escribe por qué es importante ese acontecimiento para tu felicidad y de qué forma puede afectar positivamente un plan para el próximo año. Ese plan ponlo en la lista de propósitos para el año que viene.
No olvides también analizar y escribir qué acciones realizaste para que ese objeto o esa situación llegara a tu vida. "Es importante darse cuenta  de que somos artífices de nuestra felicidad y dejarlo plasmado para la posteridad y así evitar autorreporches que en nada contribuyen a tu felicidad", afirma la terapeuta Arias Bernal.
Asimismo, haz la lista de aquello que no pudiste cumplir y en frente de cada meta no cumplida escribe cuál fue la razón o razones (tus actitudes) por las que no pudiste llevar a cabo ese propósito. Acto seguido, ponle una fecha para el año siguiente y escribe el compromiso de cambiar aquella mala actitud que impidió tu sueño.
“Este ejercicio se trata de hacer consciente que lo bueno es mucho más que lo malo y que, en definitiva, lo malo solo se cambia nutriéndonos de todo lo bueno que recibimos”, afirma la psicóloga Gómez.

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